Agent Fox

 

Una semana después del funeral, Brenna seguía arreglando todas las cosas en la casa de su abuela. Brenna amaba esa casa. Tenía tantos recuerdos felices. Muchas de las posesiones de su abuela se iban a dar a otros familiares y amigos, y como nueva dueña de la casa era responsabilidad de Brenna encontrar cada cosa de la lista. 

Esta vez Brenna estaba buscando un jarrón de flores especifico, pero no lo podía encontrar en ningún lugar. Ella fue a ver en el sótano. Pero no había nada allí excepto una lavadora y un viejo armario que era suficientemente grande para apenas caminar dentro de él. Brenna entró al armario arriesgándose a ser atrapada por almohadas y sábanas. En la parte posterior vio una caja de cartón grande que era probable que contuviera el jarrón. Al llegar a la caja, vio una extraña luz verde que salía de ella y oyó una voz débil que decía: "Huellas dactilares identificadas."

La tomo por sorpresa cuando la puerta del armario se cerró, Brenna sintió que su estómago se retorcía cuando la habitación se sacudió repentinamente. Antes de que pudiera entrar en pánico y agarrarse de las paredes, el movimiento fue aminorando hasta detenerse. Con un pequeño "ding" la puerta se abrió de nuevo.

"Qué diablos pasa...", Brenna murmuró en voz baja cuando se salía apresuradamente del armario y se detuvo para mirar alrededor del enorme cuarto subterráneo. Los estantes y las mesas estaban llenas de componentes electrónicos y ordenadores. Una luz que salía de uno de los equipos más nuevos le llamó la atención por lo que Brenna se acercó a investigar. 

La pantalla mostraba una señal grande que decía "Mensaje en espera". Ella oprimió la tecla 'Play', pero en lugar de la cara amable de su abuela, el video mostró la imagen de un hombre muy preocupado vestido de traje con una corbata azul. Se veía claramente que estaba exasperado cuando dejo el mensaje. 

"Te necesitamos urgentemente Agente Fox. No tenemos otra opción. No hemos tenido ninguna noticia tuya desde hace dos semanas y la situación se está poniendo crítica. Tenemos que entregar mañana esos suministros en Darwin o será demasiado tarde. Por favor, llama tan pronto como sea posible". Luego le tomo unos segundos para encontrar el botón correcto antes de que el mensaje se cortara, dejando sólo la imagen de la cara del hombre y el botón de cerrar. 

Brenna estaba atónita. ¿El agente Fox? ¿El que evitó una guerra al detener un misil que no funcionaba correctamente, el que uso imágenes satelitales para exponer a las corporaciones perviertes que estaban talando la selva amazónica en secreto? La abuela siempre había sido sorprendentemente diestra en la computadora a pesar de su edad, pero esto era algo completamente diferente. 

Brenna miró a la imagen del hombre con corbata azulen en la pantalla. Tenía rasgos vagamente familiares, pero Brenna no sabía quién era. Pensó que su nombre podría estar almacenado en alguna parte del sistema, e hizo clic en la imagen. 

"Llamando ..." apareció esa palabra claramente en la pantalla. 

"Oh, no", Brenna dijo en voz alta. No había ningún botón de cancelar a la vista. Ella se agachó rápidamente fuera de la vista de la cámara y pensando qué hacer ... todavía nadie había respondido la llamada, tal vez dejaría de sonar en algún momento. Se dio cuenta de que había una máscara negra cerca de sus pies.

"¿Agente Fox? ¿Estás ahí?" 

Brenna rápidamente sacó la máscara y se levantó para mirar al hombre de la corbata azul. Esta vez llevaba una corbata estaba aflojada con un azul diferente y estaba despeinado. 

"Oh, gracias a Dios que estás ahí agente Fox, estamos desesperados". Definitivamente parecía desesperado. "Supongo que recibiste mi mensaje. ¿Qué tan pronto puedes hacer que lleguen los suministros a Darwin?" 

Brenna titubeó, se supone que se refería a los suministros del mensaje, pero no tenía idea cuales o dónde estaban. 
"Mm ... no estoy segura... Yo " comenzó, pero el hombre la interrumpió casi inmediatamente. 
"Está bien", dijo enérgicamente: "Que bueno que te estas ocupando de esto." Y antes de que ella pudiera responder y explicar la situación, él colgó. 

Brenna se sentó en una silla cercana y se quitó la más cara de zorro, con la esperanza de que la ayudaría a pensar con más claridad. No sólo la abuela era el famoso agente Fox, sino el hombre de la corbata azul confiaba en ella para entregar algo, y rápido. 
Bueno ... supongo que esto depende de mí ahora, pensó. Ella levantó la vista hacia una pantalla grande en la pared que mostraba un mapa a colores del mundo con pequeños puntos amarillos brillantes, como un grupo de hormigas que se movían lentamente hacia el este. La mayoría de los puntos estaban detenidos en el océano Índico al oeste de Australia, como si las hormigas hubieran llegado a un muro invisible imposible de escalar y se estancaron en la parte inferior, en lugar de tratar de darle la vuelta. 
Brenna hizo grande la imagen e hizo clic en uno de los puntos, y luego en otro. Cada uno de los pequeños puntos mostraba un diagrama de una máquina voladora individual con cuatro pequeñas hélices y un gran panel solar. Cada punto era en realidad un pequeño "cuadricóptero", llevando algo, al otro lado del planeta. Supuso que llevaban los suministros a Darwin, Brenna se preguntó por qué se detuvieron a medio camino. Estaba claro que no era eso lo que se suponía debían hacer.
Se dio cuenta de que cada uno de los cuadricópteros tenían unos números pequeños al lado de ellos en la pantalla, mostraban su altitud, peso y nivel de potencia. Aprueba y error encontró un botón que hizo aparecer los controles del robot. Tenía una caja para introducir un nuevo destino por longitud y latitud. Brenna no podía recordar cuál era cuál, pero ella levantó la vista hacia el mapa donde afortunadamente las habían marcado. La latitud era la distancia hacia el norte o al sur del ecuador y la longitud era la distancia al Este o al Oeste de Inglaterra. 
Mirando el mapa, Brenna calculó que Darwin estaba exactamente -12.45° latitud y 130.83° de longitud. Ingreso esos números en la computadora y el cuadricóptero comenzó a volar hacia el Sureste de Darwin. El pequeño punto de color amarillo se movió en el mapa hasta que se detuvo de nuevo, en el mismo lugar donde todos los demás cuadricópteros estaban. Ella trató con otro, y otro, algunos cuadricópteros se detuvieron más al norte y algunos más al sur, pero todos ellos se detuvieron en una línea invisible aproximadamente a 90° de longitud. 
Eso estaba raro, pensó Brenna mientras miraba las instrucciones que los cuadricópteros estaban siguiendo. Encontró las instrucciones programadas y buscó alguna parte que mencionara la longitud y latitud. Finalmente encontró la instrucción para el que GPS del cuadricóptero comprobara que las coordenadas estuvieran bien. Si los números del GPS no tenían sentido, entonces, el cuadricóptero asumía que algo estaba mal y se detenía. Comprobaba que la latitud nunca fuera inferior a -180° o mayor que 180°, y que la longitud nunca fuera inferior a -90° o mayor que 90°. 
¡Espera un minuto, pensó Brenna, eso tiene que ser al revés!¡La latitud nunca debe ser mayor de 90° y la longitud debe ser capaz de llegar el otro lado del mundo a 180°! Algún programador había entendido la latitud y longitud al revés. Al igual que yo pensaba Brenna. 
Para solucionar las instrucciones, Brenna cambió la latitud a 90° y la longitud a 180° y luego envío las nuevas instrucciones a uno de los cuadricópteros para ver si funcionaba. El cuadricóptero con las nuevas instrucciones voló hacia el Este pasando los 90° de longitud y continuó su camino hacia Darwin. Brenna envió las nuevas instrucciones a todos los cuadricópteros y observó con satisfacción que cada pequeño punto amarillo se movía en el mapa. Parecía que estos misteriosos suministros llegarían a Darwin a tiempo, después de todo. 
¡¡Brriiiiing!! El video-chat apareció en la pantalla, probablemente era el hombre de la corbata azul nuevamente. Brenna rápidamente sacó la máscara negra antes de contestar la llamada. Su voz estaba emocionada y él le sonrió. 
"¡No sé lo que hizo agente Fox, pero parece estar funcionando! Las vacunas deben llegar a Darwin, justo a tiempo para evitar un brote nacional. No sé cuántas vidas has salvado hoy, no había forma de hacer llegar los suministros sin tu ayuda ". 
"Me alegro de haber podido ayudar", respondió Brenna, "pero debo confesar que no soy en realidad agente Fox, no soy un superhéroe en lo absoluto..." 
El hombre de la corbata azul se rio, "Y ahora debo confesar que lo supe desde el principio."
Brenna se le quedó mirando con incredulidad, y continuó. 
"El súper poder de tu abuela era resolver problemas en máquinas complejas que ella nunca había visto antes. Está claro que tú también lo tienes, por lo que ahora confiamos en ti. Hasta la próxima, agente Fox", y colgó. 
Brenna se sentó en su silla y respiro. Notó que el jarrón con flores estaba en la esquina, pero había algo que quería hacer primero. Entro al video chat y comenzó a encontrar la manera de arreglar el botón de "devolver la llamada", para que nunca accidentalmente lo volviera a oprimir.