Aion

La primera vez que ella lo hizo, se sintió muy enferma. Lo intento varias veces antes de aprender a controlar los mareos. Incluso ahora, si se distrajera, se sentiría muy inestable.

El truco, que había aprendido, fue no mirar a los demás. Allí ellos estaban ahora, congelados en sus escritorios.

Mientras tanto, aquí estaba ella, trabajando en el hack más reciente de Loki. Ella no sabía su nombre real. Nunca lo había visto. Pero él se hacia llamar Loki, el embaucador. Sus travesuras habían parecido divertidas al principio. Pero al igual que la leyenda nórdica de Loki, este tipo tenía motivos realmente siniestros.

Había surgido hace sólo unos meses. Hasta entonces la vida de BuZz había sido bastante normal - al menos, una vez que ella se recuperó de la conmoción de quién ella era en realidad.

Ella había estado en aprietos durante su último año en la universidad, estudiando duro, trabajando a tiempo parcial para mantenerse. La carta del abogado fue una sorpresa agradable. "Se le ha dejado una pequeña herencia", leyó. Ella se sorprendió. Su familia tenían problemas financieros. No tenia parientes ricos que ella conociera.

El abogado frunció el ceño mientras le entregó un pequeño paquete con su nombre marcado y las instrucciones; "Para ser abierto solo por el destinatario."

BuZz volteó el paquete. No había remitente.

Cuando volvió a mirar inquisitivamente a ella, el abogado se encogió de hombros. "Es muy extraño. No tenemos idea de cómo el paquete llegó aquí o quién le dejo el legado. Ten cuidado. Si necesita algún consejo ... ".

¿Cuál fue el legado? Ella asumió que sería dinero que le permitiría abandonar el trabajo y concentrarse en sus estudios. Pero no había ninguna carta, ni dinero. Sólo el paquete.

Dentro había una pequeña caja plana, que contenía un par de guantes sin dedos, verde brillante, con unas espirales de plata en las palmas. BuZz  se los puso y se preguntó por qué alguien le enviaría guantes. Parecían amoldarse a sus manos y sintió una sensación extraña en sus brazos.

Nada en la caja identificaba al remitente, pero había algunas pequeñas marcas en el interior de la tapa. Cuando llegó a casa se encontró con una lupa y leyó. "Para Aion. Compatible con cualquier tecnología. Utilízalos sabiamente ".

Cuando encontró el significado de la palabra Aion, casi se cayó al suelo. ¿Eterno? ¿Para siempre? ¿Fue idea de un bromista? ¿Qué tecnología?

Puso los guantes a un lado y volvió a sus estudios. El resto del año pasó volando. Su trabajo duro valió la pena y le ofrecieron un puesto de practicante en esta gran empresa.

Las vacaciones de verano eran solitarias por lo general para ella. La mayoría de sus amigos regresaban con sus familias. Ella se las pasó dos semanas mudándose de la residencia de estudiantes y buscando un apartamento. Por primera vez en muchos años se sintió capaz de relajarse. Ella desempacó sus gafas de realidad virtual y cargó uno de los antiguos juegos de Internet de hackers virtuales. De repente se acordó de los guantes. Ella se los puso y tecleo su contraseña de entrada. Los guantes se sentían muy bien. Ella jugaba rápidamente. Estaba un poco pasado de moda, pero seguía siendo divertido.

Ella terminó el partido, se levantó y se estiró. La habitación se sentía sin aire así que se acercó a abrir la ventana. Cuando se asomó, ella gritó alarmada y dio un salto hacia atrás.

La calle de abajo estaba lleno de gente pero nadie se movía. La gente estaba como estatuas. Había una hoja flotando en el aire. Un pequeño pájaro estaba congelado a pocos pies de distancia, con las alas extendidas. Ella abrió su puerta, corrió escaleras abajo y salió a la calle. Nada se movía. Una ola de náuseas la dejó tambaleante. Ella pensó que iba a vomitar y rápidamente se quitó los guantes y los metió en su bolsillo.

En seguida, ella estaba de rodillas, tratando de vomitar, y una mujer joven dándole unas palmaditas en la espalda preguntándole si ella necesitaba un médico. BuZz la miró frenéticamente y corrió hacia arriba.

A BuZz le tomó unos meses descubrir que podía y no podía hacer. Recordó la advertencia de usar su nuevo poder con sabiduría. Pero por un tiempo no los utilizó en absoluto. Estaba demasiado ocupada habituándose a su nuevo trabajo.

Entonces alguien hackeó el sistema en el que su equipo estaba trabajando. Miró el rostro angustiado de su jefe y decidió tomar medidas.

El primer año todo fue bien. Ella ganó un bono de desempeño con su propio trabajo. Ella sólo se convertía en Aion cuando no había otra solución. Y en todo caso, apenas podía admitir que algunas de las correcciones milagrosas habían sido hechas por un programador analista principiante!

La mayor parte de los casos de piratería o bugs malos eran bastante rutinarios de arreglar. Hasta que Loki hackeo uno de sus juegos y la reto. Al principio BuZz estaba solo molesta por sus comentarios groseros sobre su avatar - estilo de Lara Croft en un traje de color caqui safari – con un montón de bolsillos para sus aparatos virtuales.

Pero cuando el avatar de Loki apareció en su pantalla después de que él derribo la empresa de intranet, ya no era un juego!

Ahora BuZz frunció el ceño mirando la pantalla y escribió muy rápido. Era una excelente codificadora y su poder de congelar el tiempo significaba que ella podría tomar todo el tiempo que necesitara para hacer el trabajo. Pero se hacia cada vez más difícil seguirle el ritmo a Loki, apresurándose a reparar el daño, poniendo nuevos servidores de seguridad y cambiar contraseñas. Por fin su avatar con un extraño casco con cuernos apareció frente a ella, le sonrió sarcastícamente y desapareció.

Ella restauró las contraseñas, verifico dos veces el código y se desconectó del sitio. Luego se quitó las gafas de realidad virtual y los encerró en su maletín. Jugar juegos de realidad virtual en el trabajo no estaba bien visto. No le preocupaba perder su trabajo. Con sus conocimientos de programación, ella podía trabajar en cualquier lugar. Pero este trabajo le permitía tener acceso fácilmente a todos los sitios que necesitaba proteger.

Suspiró mientras eliminaba todos los signos de su historia reciente en la red y restauró la sesión de trabajo previa. Miró a su alrededor y luego deseó no haberlo hecho porque su cabeza comenzó a dar vueltas. La transición de Aion a BuZz seguía siendo difícil.

Ya se estaba cansando. Cuanto más luchaba contra la intromisión de Loki, más malicioso él se convertía. Hasta ahora sólo había dirigido sus fechorías a grandes corporaciones, sacando dinero en efectivo, alterando registros. Pero si él se enfurecería por su intromisión, se dirigiría a sitios más importantes - ¿Centros de Investigación, hospitales? BuZz se estremeció. ¿Quien era él? ¿La persona que le envió los guantes sabía de él?

Tenía que conseguir ayuda. Pero, ¿en quién podría confiar ella? Había leído sobre algunos de los "milagros" que estaban ocurriendo. Había otras chicas con poderes como el de ella. ¿Pero como contáctalas? Si ella revelará su verdadera identidad, Loki podría atraparla y sería todo para nada.

Tomo un suspiro nuevamente y se quitó los guantes verdes brillantes; cerró los ojos ya que se incremento el ruido normal de la oficina.

–Oye, oye BuZz. ¿Quieres un poco de té?– Smiffy estaba repentinamente de pie junto a su escritorio. Cuando BuZz abrió los ojos, se inclinó hacia ella, con una expresión preocupada en su rostro. –¿Estas bien? Te ves exhausta–.

Su estado de ánimo mejoró cuando encontró a sus amigos esperándola en la cancha de voleibol. Cuando ella se estaba atandose las tobilleras Linda le preguntó –¿Has oído lo que pasó en la NASA hoy? Se calló todo el sistema y regreso 5 minutos más tarde. Realmente algo raro! ¿Que tal tu día?–

BUZZ sonrió –Igual que siempre–.