Dragonfly

 

Cuando hayan leído esto, se darán cuenta por qué he cambiado. La gente se pregunta por qué casi nunca estoy en casa cuando nos visitan. ¿Por qué no uso Skype? ¿Y por qué me perdí la fiesta del 40 aniversario de la Mazmorra y el Dragón que habíamos estado planeando desde hace mucho tiempo.
Aquí está el por qué.
¿Recuerdan esa enorme tormenta del verano pasado? Los rayos y centellas eran sorprendentes. Agarramos nuestro equipo de picnic y nos lanzamos a nuestros coches. Pero yo no llegué. Me tropecé con algo y caí al suelo. Grité pidiendo ayuda pero no me escucharon. La lluvia estaba tan tupida que no había visibilidad.
Estaba aterrorizada de que me cayera un rayo. Mi tobillo se estaba hinchado rápidamente, pero me arrastre como pude hasta el hueco de un enorme árbol – tú sabes no, de esos que tienen una enorme higuera estranguladora a su alrededor. Siempre pensé que esos árboles eran aterradores, pero al menos ahí estaba seco. Me senté temblando por un momento, sin saber qué hacer. Sin señal en mi teléfono móvil y ningún signo de que terminará la tormenta.
Me estaba tratando de poner cómoda y puse de lado lo que creía que era una piedra grande. Fue como tocar un calentador. La levanté - era gris oscura con una extraña superficie moteada, aproximadamente del tamaño de un melón pequeño. De repente se puso tan caliente que me quemó. Cuando la tiré,  brotaron luces azules golpeando el interior del tronco con un estridente trancazo.


Eso es todo lo que recuerdo. Cuando desperté estaba oscuro y silencioso. Encendí la pantalla de mi teléfono móvil para tener un poco de luz y vi la piedra que yacía junto a mí. Le di un empujón pero no pasó nada.
De regreso, no fue hasta que estaba a medio camino que me di cuenta de que mi tobillo ya no me dolía. Pero mi mano estaba roja y adolorida y había una marca de quemadura extraña en mi muñeca.
Y luego mi espalda me empezó a doler. Sentía un dolor punzante en mis omóplatos, y después una picazón horrible. Traté de ver que había detrás de mí. Había algo en mi espalda! Grité aterrorizada y luego grite aún más fuerte cuando salí disparada hacia arriba.
Volteé hacia todos lados tratando de ver lo que me estaba levantando. Las ramas de los árboles azotaban mis piernas y brazos cuando iba acelerando hacia el dosel del bosque.
Entonces ya estaba en el aire y pude ver claramente lo que había sucedido. (Ahora ya puedo escribir sobre ello con calma, pero pueden imaginarse lo aterrada que estaba.) La marca en la muñeca era radiante y brillante - una pequeña imagen, similar a un tatuaje de un dragón. Mi cuerpo estaba cubierto de escamas de color verde resplandeciente, irradiando azul y amarillo cuando daba vueltas. En las alas de la izquierda y la derecha pude ver que las puntas eran de cuero.
Por supuesto que pensé que estaba soñando. Que en cualquier momento me despertaría en el hueco del árbol. Intente pellizcarme pero – no tenía manos.
Los siguientes minutos fueron una pesadilla y volé ofuscada. El cielo estaba completamente despejado, y mirando hacia abajo, pude ver mi coche que seguía estacionado cerca de la entrada del bosque. Tres chicos estaban jalando las puertas, asomándose por las ventanas. ¡¡Que …!! Sin pensar, me abalance hacia ellos. Intenté gritar, pero en lugar de gritar salió un rugido y una ola de llamas. Los chicos miraron hacia arriba y gritaron atónitos. Los perseguí hasta la avenida, ellos chillaban corriendo hacia la ciudad.
Sé que esto suena increíble. Pero sabes que es verdad. Hay imágenes borrosas en las noticias y una gran cantidad de testigos. Simplemente no pueden  reconocerme.
Bueno, por supuesto, me las arreglé para transformarme en mi estado habitual. De lo contrario, supongo me habrían reportado como una persona desaparecida. Me escondí en mi apartamento por unos días, traumatizada por la experiencia y preguntándome si me estaba volviendo loca. Busqué en Google mi tatuaje de dragón tratando de averiguar lo que significaba.
Entonces, una noche estaba viendo las noticias una persona no autorizada que entro en forma remota a uno de los sistemas de un hospital. El pequeño tatuaje de dragón comenzó a brillar y quemarme, y sentí una aguda punzada en la espalda. Chillaba de dolor, envolví con mi mano mi muñeca. La punción en la espalda disminuyó y la sensación de ardor se desvaneció.
Experimenté. Empecé a pensar en problemas del trabajo como malware, bugs, etc. El tatuaje se encendió y salieron las alas. Destrocé el apartamento en unas cuantas horas hasta que el hechizo (o lo que sea) se disipó. La siguiente vez, cubrí rápidamente el tatuaje y se sosegó el dolor.
Así que ahora ya lo tengo prácticamente bajo control. Les podría dar los detalles, pero no necesitan saberlos. La transición me toma mucha energía y es por eso que no socializo mucho. Sólo me centro en el trabajo y resisto la tentación de irme al lado malo. Podría hacerme rica, crearle problemas a la gente que me ha molestado, sabotear nuestros competidores.


Pero he conocido a los dragones malos. Paso la mayor parte de mi tiempo luchando contra ellos. Todas esas misteriosas recuperaciones de desastres, depuración de sistemas, impresionantes fortalezas de seguridad de sistemas; todas esas llamadas cerradas, y desastres prevenidos de TI – en todos he sido yo.
A veces me pregunto lo que me pasa. Conozco mitos y leyendas. Estoy desconcertada por qué mis poderes de dragón solo funcionan en el mundo virtual. No puedo andar por ahí rescatando personas en apuros, derribando a los malos, etc. Lo he intentado. Casi me matan. Soy sólo un pequeño dragón y mis poderes no me protegen de las armas de fuego y objetos contundentemente pesados. Mis amigos cercanos que saben de esto, me llaman la Libélula - pero sólo cuando estamos solos.
A veces maldigo el día en que quedé atrapada en la tormenta. Pero, por supuesto, también tengo una gran sensación de logro. Desde que puedo recordar,  siempre he querido trabajar con los ordenadores. Tengo una buena carrera profesional, un buen trabajo y he hecho un gran trabajo. Todavía lo estoy haciendo. Pero ahora también tengo la oportunidad de luchar contra los dragones malos de TI. Tiene que haber un propósito en todo esto.
Pero no lo podía manejar sola - las ausencias repentinas de trabajo, los ruidos extraños en mi apartamento, mi distanciamiento cada vez mayor. Inventar historias para explicarles por qué no les he llamado en días.
No voy a decirles quien de mis amigos conocen mi otra identidad, los que han jurado apoyarme sin reservas.
De hecho, no voy a decir nada. Solo estarían preocupados. Voy a romper esta carta y la empezaré de nuevo.
Queridos mamá y papá. Lo siento, no he llamado recientemente. He estado muy ocupada, pero todo está bien.