Gadget Girl

–¿Almorzamos?
–No he terminado. Me rehúse a mirar hacia arriba y vera su cara con su sonrisa malévola.
–Pensé que no! Venga - Vamos, chicos. 'Gadget Girl' quiere trabajar. Jason deslizó sus manos sobre mi escritorio y deliberadamente tiro mi taza de café.
–Ella quisiera! Jenny se ríe de una manera fastidiosa y pesada. –Oye Chrissie, ¿por qué no le llamas a tu buen amiga Gadget Girl? Ella siempre te resuelve tus problemas!
Me concentro en la pantalla. Si supieran! Voy a esperar cinco minutos y si no hay moros en la costa, voy a llamar a mi "amiga" para pedirle ayuda. He estado tratando de corregir este error en la base de datos durante las últimas dos horas.
Jason y Co dirían: "¿Para que preocuparse? En el momento en que el cliente lo vea, ya habrán pagado e ido.” Pero así yo no pienso. No me gusta el trabajo a medias. No me gusta defraudar a la gente. Me encanta resolver problemas. Me gusta que las cosas estén bien.
–¿Estás bien, Chrissie? Esta vez si volteé a verla. La jefa de mi equipo Lisa es siempre comprensiva. 
"No les hagas caso," Lisa continúa. "Ellos ya quisieran tener tu cerebro. Eres lo más parecido a la GadgetGirl en esta empresa. Y déjame decirte, que cuando se trata de dar más tiempo, Jason y sus amigos sabrán a quien valoramos ".
Lisa recoge mi taza de café y limpia el café derramado. "Pero te ves pálida. Tomate un descanso - es una orden!” Ella me sonríe y se da la vuelta.
¡Pálida! Eso llama mi atención. Me echo un vistazo rápido en el espejo, agarro mi bolsa y me dirijo al jardín de la azotea. Tendida en el solárium disfruto la luz de tibia de la luz del sol de invierno y siento que mi energía me regresa. Maldita sea, mi perfeccionismo sin fin! Si voy a mantener mis poderes tengo que controlar mi obsesión haciendo las cosas bien.
Pero es tan difícil mantener el balance. A la vez de que una brisa suave me acaricia mi cara recuerdo todas las veces que estuve cerca de fallar. Tenía trece años, estaba cantando el coro de 'Roar' cuando mi computadora falló. Decidí desarmarla. Estaba tan impaciente, que se me olvidó desenchufarla. El shock eléctrico me arrojó al otro lado de la habitación y las luces se apagaron. Después de eso me doy cuenta que estoy parada delante de la caja de fusibles, cableando como maniática y voy de regreso a mi habitación. Katy Perry seguía cantando a todo pulmón el coro y mis padres ni siquiera se dieron cuenta de lo que había sucedido.
Me tomó un tiempo darme cuenta de que solamente algunos segundos habían pasaron. Me quedé toda la noche despierta, experimentando. Puse mi cronómetro, arregle la luz del refrigerador, reparé el iPod de mi hermana menor y de-fragmente la PC de mi papá. ¡En 30 segundos! ¡Santo cielo!
Me divertí montones años después. Pero la vida sigue. Los problemas familiares y la necesidad de ganar algo de dinero me hizo recapacitar. Estudié informática y poco a poco me las ingenie para llevar una vida "real", sin usar mis súper poderes. También aprendí que mi fuerza era mi debilidad. Puedo realizar miles de rutinas por segundo, en cualquier cosa que requiera electricidad. Pero por mi deseo de perfección siempre me quedaba más tiempo, sin parar hasta que las cosas quedaran bien. Finalmente, después de dos semanas continuas de estar en la NASA trabajé en un problema con el programa de Marte (le dije a mi familia y amigos que estaba de vacaciones) me desperté una mañana y descubrí que mis poderes habían desaparecido .
¡Entré en pánico! ¿Qué hago? En mi desesperación, me dedique al otro gran amor de mi vida y me hice voluntaria en la Liga de Rescate de Animales de Washington. Después de tres días cuidando cachorros abandonados y me sentí mucho mejor. Todavía, cuando uno de los gerentes me pedía que tratara de solucionar un problema en su computadora, me sentía pérdida. Pero creo que tenía que acostumbrarme a ser "normal".
¡Eureka! Antes de que me diera cuenta de lo que estaba sucediendo, ya había arreglado un ciclo complicado que debería haber tomado unas horas. El gerente me miró con asombro. –Lo adivine – grité, casi sin atreverme a creerlo.
Vi mi reloj y sonreí. Diez minutos de luz solar ese debe ser el truco. Es hora de llamar a mis súper poderes y solucionar ese malvado problema en la base de datos. Abro la bolsa y saco mi destornillador de la suerte y mi traje rojo ultra ligero. Me escurro en el traje, jalo la capucha y uso el destornillador. Todavía puedo sentir la sensación de ese choque eléctrico de hace diez años. Me até mi cinturón de herramientas de precisión alrededor de mi cadera. Por ultimo mi máscara - una frívola invención, con piedras preciosas brillantes incrustadas - pero me encanta. Y no sólo oculta la cara, sino también contrasta perfectamente con el pantalón oscuro que suelo usar para trabajar. Nadie creería que Chrissie usaría algo parecido.
Oculto mi bolsa debajo del solárium y me dirijo a mi computadora. La gente sabe que a GadgetGirl le gusta trabajar sola, así que, después de un suspiro de sorpresa (y admiración), Lisa se zambulle en su oficina.
“Oye Chrissie! La GagetGirl vino a visitarnos.” Jason esta reclinado en el respaldo de su silla, mirando con aire arrogante. “El programa está sin errores! Supongo que podemos tomar un receso?
Me paré en la entrada. “Me perdí de algo?”
Lisa empuja la silla de Jason hacia atrás y  el se agarra de su escritorio para enderezarse.
"A trabajar, Jason!" Lisa dice con firmeza. "No puede ser que no te hayas dado cuenta, que GadgetGirl solo ayuda a aquellos que realmente lo necesitan. Debes agradecer a Chrissie por tanto esfuerzo ".
Jason espera hasta que Lisa se da la vuelta y luego pone sus pies sobre el escritorio. "Olvidalo, Chrissie. Si sigues esforzándote lo suficiente, quién sabe, tal vez GadgetGirl te de algunas sugerencias".
Encojo los hombros, me siento y abro la base de datos. Jason parece  estar sorprendido cuando le sonrío con gran alegría. ¡Perfección!