Violeta Ninja

Moviéndose rápidamente en los tejados ella tomaba en cuenta su inminente peligro. Ella se lanzó al aire y fácilmente brincaba el espacio entre los edificios, corría, nunca disminuyo la velocidad. Fue una carrera urgente en contra del tiempo y ella no estaba dispuesta a poner todo en riesgo, ahora no. No después de todo lo que había logrado.
Violeta estaba cerca ahora, llevando su capacidad física y mental al máximo. Ella sobrepaso el último obstáculo, solo una complicada cerradura de la ventana y ya estaba adentro! Ella rápidamente se hundió en el lujoso edredón y entonces ….. 
–Violeta, ¡es hora de que te levantes. No quiero que lleguemos tarde a la escuela hoy!”
Su mamá abrió la puerta de la recamara y se asomó. Violeta estaba sumergida hasta el cuello en sus cobijas, escondiendo su ropa de Kung fu y sus zapatos para correr. Ella lo había logrado, y su lucha oculta contra el crimen no iba ser revelada hoy.
–Fiu!– Violeta pensó –Estuvo cerca–.
Violeta estaba cansada pero al mismo tiempo eufórica porque toda la noche estuvo combatiendo criminales.  Sus habilidades de Kung Fu se perfeccionaban conforme pasaban los años y su sabio maestro de Kung Fu constantemente le recordaba que la habilidad excepcional trae consigo una gran responsabilidad. Así que Violeta usaba sus habilidades para combatir el crimen y custodiar la seguridad de la gente.
Ella se las arreglaba para recuperar su sueño sin levantar sospechas. Ella iba a la casa de su mejor amiga que estaba a la vuelta después de la escuela para estudiar y descansar un poco. Mandy no sólo sabía sobre la doble vida secreta de Violeta, sino también era una colaboradora increíble. Ella no era tan buena en el campo pero proveía soporte remoto y hacia investigaciones muy útiles cuando Violeta las necesitaba, también ayudaba para arreglárselas con los padres cuando era necesario. 
Violeta se quito su ropa para correr, escondió su camisa de Kung Fu atrás de su armario y se alisto para ir a la escuela. Hoy ella tenía un examen de programación y estaba determinada a crear el robot mas inteligente de la clase, uno con el que ella obtendría buenas notas y también fuera la base de una nueva arma que quería probar. 
Violeta descubrió que todo lo que ella hacia podía ser utilizado para apoyar su vida como luchadora contra el crimen, siempre y cuando fuera creativa al respecto. No tenía sentido desperdiciar tantas horas que ella tenia que pasar en la escuela cuando podía usar sus estudios para ser más inteligente, más rápida y más impresionante. Así que su trabajo escolar fueron exitosos mientras los criminales conspiraban y Violeta estaba justo allí, un paso delante, siempre para frustrar sus cuidadosos planes antes de que alguien saliera herido.
¡Tres, dos, uno! El grupo rápidamente abrió sus ordenadores portátiles y empezaron. Los dedos de Violeta volaban de un lado a otro en su teclado, su robot respondía a todos los comandos y bailaba sacudiéndose ingeniosamente ante su maestra complacida y admiradores amigos. Ella lució en la prueba y salió del salón de clases, su nuevo robot siguiéndole los pasos. Violeta decidió llamarlo 'bot Jimmy y lo programó para que le llevara sus libros y la bolsa todo el día.
Después de la escuela Violeta fue a casa de Mandy y habló de la aventura de la noche anterior. Estuvo todo bien y era bueno protegiendo los bancos locales, museos y la infraestructura del Internet  pero ellas sintieron que habían mayores amenazas a las que podrían enfocarse. Todos los días había nuevas amenazas cibernéticas a las personas, empresas y naciones, incluso Violeta sintió que podían combatir las bandas cibernéticas,  sobre todo porque ellas tenían conocimientos informáticos impresionantes. Violeta estaba absorta reprogramando Jimmybot mientras ellas charlaban. De pronto, un destello púrpura enorme iluminó la habitación.
Violeta sintió una sensación de ardor y escuchó gritar a Mandy. Lo último que recordaba era a la mamá de Mandy entrando a la habitación cuando la extraña luz púrpura de la pantalla de su ordenador portátil se desvaneció a negro.
Violeta se despertó sobresaltada varias horas más tarde. Una luz tenue encima de su cabeza le revelo que ella estaba en un hospital. Le tomó un momento recordar lo que había sucedido. Luego se incorporó, sobresaltada. Ella no estaba enferma, no estaba lastimada. De hecho nunca se había sentido tan bien. Su mente estaba acelerada. Estaba pensando, incluso más rápido de lo habitual.
Un pitido interrumpió sus pensamientos. Ella estaba conectada a una máquina que monitoreaba sus signos vitales y su repentino entusiasmo acelero el latido de su corazón. Violeta pudo ver las pequeñas luces intermitentes y deseaba que el molesto pitido se detuviera. La máquina se quedó en silencio y las luces desaparecieron. Violeta pensó que eso era muy extraño. Entonces un zumbido fuerte resonó y una enfermera corrió a la habitación. 
La enfermera corrió a la cama, revisó el pulso y la presión sanguínea de Violeta. –No hay nada de que preocuparse, querida– ella comentó. –Hay algo mal en el monitor. Tu estas bien. Sólo tienes que ver al médico y es probable que puedas volver a casa en la mañana–. Ella sonrió tranquilizándola mientras retiraba el monitor.
Violeta se levantó y flexionó sus músculos. Se sentía increíblemente fuerte. Ella se acercó a la ventana para tener un poco de aire fresco y la encontró cerrada. –¡Que molesto!– ella exclamó y de repente la cerradura eléctrica se abrió.
–Esto es muy extraño– Violeta murmuró para sí misma, y vio la pequeña televisión que estaba en la esquina de la habitación. Ella deseo con toda su voluntad que la televisión se prendiera y así fue. Ella se dejó caer en la cama mientras su mente estaba acelerada. Ella respiró hondo, se imaginó que cambiaba los canales, que subía y bajaba el volumen. Y sucedió. 
Su mochila estaba en el gabinete del buro. Ella mentalmente apago el televisor y escarbó en su bolso. Encontró su ordenador portátil, pero Jimmybot no estaba ahí. Se imaginó encender el ordenador portátil, inspeccionar su examen de programación de ese día, cambiar el código para traer a Jim-MyBot al hospital. Unos minutos más tarde, el pequeño ‘bot entró en su habitación.
Violeta se rio. Ella cerró los ojos, se metió al sistema de computo de la escuela y revisó sus calificaciones. A en matemáticas y TI. Ella cambio las otras calificaciones a A. Ella considero que fácil era sobrepasar la seguridad de un banco internacional y tomar montones de dinero. Ella se imagino tomando control de un misil controlado electrónicamente e iniciar una guerra entre países  que a ella no le importaban ….
–!Violeta …. VIOLETA!– La voz de su maestro de Kung Fu retumbaba en su mente. –¿Que estas haciendo?– Tú tienes la oportunidad de convertirte en un luchador contra el crimen a un súper héroe. Podrías ayudar a mucha gente. Tu solo necesitas enfocarte. Debes entrenar tu mente y tu nuevo poder. ¡Piensa en el cinturón de oro!–.
Violeta estaba estupefacta. Que fácil seria ir por el camino incorrecto. Ella rápidamente cambio sus calificaciones y empezó a practicar. Ella sintió que su cuerpo se hacia mas fuerte cada minuto que pasaba, su mente se aclaraba y su determinación se hacia cada vez mas firme. 
Mandy estaba asombrada cuando Violeta le dijo lo que había pasado, y Violeta podía ver la duda en la cara de su amiga. Hasta ahora, ellas habían sido casi iguales, en Kung Fu, programando, cualquier cosa importante. Pero ahora Violeta tenia este súper poder. 
–¿Mejores amigas para siempre?– Violeta pregunto.
Mandy asintió. Cualquiera que fuera este nuevo poder, las amigas acordaron: se podría utilizar completamente para perseguir a esos grandes delincuentes cibernéticos internacionales! El nuevo súper dúo se sentó para hacer planes.